Desvirtualizando vínculos y Humanizando redes

By | 8 noviembre, 2014

Desvirtualizando vínculos y Humanizando redes

La educación, su organización, el replanteamiento de sus roles y funciones supone en la actualidad un reto, partiendo de la concepción que se pueda tener de las categorías de infancia, escuela y enseñanza cuando las ubicamos en el contexto actual de la era digital.

En este documento no  pretendemos dar respuestas, ni enmarcar un diseño sobre la inclusión de las nuevas tecnologías al ámbito educativo, sin embargo si deseamos plantear algunas reflexiones en torno a la cultura digital como contexto en el que se encuentra actualmente la escuela, desarrollando algunos argumentos sobre la forma en que se han ido transformando los escenarios escolares y la forma en que interactuamos en ellos; para esto, el documento presente  se divide en tres partes. La primera propone una mirada sobre los nuevos escenarios de aprendizaje, la segunda parte plantea algunos de múltiples desafíos que se suman al rol docente y la tercera parte bosqueja las oportunidades de hacer un correcto uso de las nuevas tecnologías como recursos a favor del aprendizaje en educación, en un mundo donde  se hace necesario como principal objetivo más que virtualizar los vínculos es el de humanizar las redes.

 La era digital en la escuela: nuevos escenarios de aprendizaje

“El mundo digital viene acompañado de muchos instrumentos. Uno más interesante y apasionante que otro. Forman una verdadera orquesta que se encuentra en permanente expansión. Estos instrumentos nos acompañarán durante toda nuestra vida, bajo una u otra forma. Ellos nos transformarán y nosotros a su vez los transformaremos. Se han convertido en los nuevos instrumentos del pensamiento humano que permitirán transformar la educación de las próximas generaciones. Sabemos que no será fácil lograr su plena integración en el ambiente escolar, pasaremos por muchos desencuentros, desafinaremos constantemente, pero tenemos esperanza de alcanzar un pensamiento sinfónico en un par de generaciones.” (ANTONIO M. BATTRO, PERCIVAL J. DENHAM, La educación Digital, 1997)

Battro y Percival lo sabían, como una profecía, una que no solo a ellos sino que a todos aquellos que se imaginaban la era digital desde Steve Jobs con su genialidad hasta George Lucas y Spielberg con sus películas de ciencia ficción nos advertían. Hoy, quizá no se trata solo de instrumentos, sino de escenarios, y es que en este mundo que avanza cada vez más rápido y con pasos agigantados donde las personas nos movemos como un clic o un “touch” en alguna pantalla y contamos con recursos que van desde  una PC o una Notebook hasta un IPod, una Tablet o un Smartphone, también cuenta con nuevos espacios de aprendizaje, es un movimiento constante entre lo que llamamos mundo físico y mundos virtuales, el primero de ellos que es tangible, el segundo no, pero en ambos podemos compartir, aprender, jugar, socializar, crear, producir; el día de hoy habitamos ambos mundos, uno compuesto por pizarras, bancos, sillas, patios de recreo, pero también habitamos ese otro espacio lleno de autopistas de información, de recursos multimediales,  redes sociales, blogs, páginas web, tutoriales, juegos, todos parte de estos escenarios que intentan coexistir en la escuela y aunque en principio  no entendemos muy bien como conducirnos en esta autopista, o la forma en que funciona,  de a poco se insertan en el cotidiano de nuestras vidas los recursos que  en forma de aplicaciones nos hacen todo más fácil o más difícil, depende de la perspectiva desde donde se vea y en donde es inevitable no sentirse en ocasiones frustrado, cuando estos recursos son usados por nuestros alumnos con gran habilidad mientras a nosotros los maestros nos pueden llegar a saturar.

Cuando este mundo llego a las escuelas y a ellas alumnos que antes de aprender a caminar, a leer o escribir,  ya sabían jugar en línea, jugar con la webcam y distinguir perfectamente entre cada control remoto de los múltiples aparatos que hay en casa, sin mencionar la habilidad casi intuitiva con que reconocen los nuevos dispositivos y los integran para hacerlos parte de su vida, a los maestros nos tocó irnos “adaptando” y tomar posición frente a la introducción de las nuevas tecnologías, algunos arriesgados y curiosos, otros más prevenidos y resistentes, pero en definitiva todos bajo el mismo panorama y sin vuelta atrás.

Muchas son las historias de maestros que hemos escuchado en la escuela por haber perdido  la información de la planificación semanal que la directora les pidió en un documento compartido en un lugar llamado “la nube”, peleas constantes con tablas y gráficos, impresoras y escáneres que no “obedecen” y el recurrir siempre a la figura del maestro o maestra más joven de la institución y que más familiarizado esta con el tema para resolver estos asuntos.

Los escenarios así como los sujetos cambian, las exigencias y los contextos son otros, el conocimiento crece, sin embargo es común sostener esa idea que abrazamos y anhelamos con fuerza de “antes era más fácil”, aferrarnos a las tizas como metáfora de un pasado que se extraña, y es que romper con  los esquemas siempre nos cuesta, hasta que se rompen y es allí, en ese pequeño y gigante paso donde encontramos la diferencia y nos vamos insertando y entendiendo las nuevas lógicas en que se desarrolla el mundo actual.

Un ejemplo que queremos exponer es el de una maestra de unos 58 años de escuela primaria de 2º grado, muy tradicional, y quien llevaba las últimas dos décadas de su vida siendo maestra de los chicos de segundo. Un lugar conocido por ella y cuyo objetivo era el de reforzar las bases de lectura y escritura, como “puente” entre los de primerito y tercero como ella misma decía. Nunca tuvo hijos, pero si cientos de alumnos que cruzaron su puente, y un sobrino a quien amaba con toda su alma. Tenía sus estrategias y llevaba año tras año su plan, hasta que la inserción de las nuevas tecnologías en la escuela con los planes del gobierno de asignación de netbooks a los chicos, se les convirtieron en un enemigo, en un dolor de cabeza. No había forma alguna de convencerle que podía usarlas a su favor, para que los chicos reforzaran las consignas y a su vez cumplir con el objetivo de su curso, se negaba rotundamente a la idea de suplantar papel y lápiz, y no escuchaba razones sobre el no reemplazar pero si apoyar los procesos desde estos nuevos lugares. Los chicos, como todos los chicos usaban con gran experticia y entusiasmo sus computadoras, pero no en su clase. Y todo continúo así hasta que un día su sobrino dejo la Argentina para estudiar en otro país, pero antes de irse le hizo un regalo a su tía: le cambio su viejo celular por un Smartphone para que pudiesen “Chatear”, “skypear” “Whatsappear” todas palabras desconocidas para ella y para el diccionario de la real academia española. Fue entonces cuando pudo más el amor que la resistencia, busco ayuda de sus compañeros y se convirtió con el pasar de los días en una experta en tecnología, aprendió a usar los recursos TIC y hasta aconsejaba sobre  herramientas y aplicaciones, pudo comunicarse con su sobrino al otro lado del mundo y mantener el vínculo. Ahora usa su celular para pagar sus cuentas, crear presentaciones para sus chicos y hasta mantener actualizado un blog de cuentos y poesía que creo con ellos. Como lo llama ahora “de la tinta al clic”, primero desde el papel y luego a su espacio virtual.

Este es solo uno de los muchos ejemplos que podemos encontrar de las transiciones, inserciones y cambios de postura frente al uso de herramientas digitales en la escuela y la transformación de los escenarios de aprendizaje, donde el disparador es el vínculo afectivo, es la necesidad de querer aprender, es la actitud con la cual se integra, se convive y se coexiste en estos mundos físico y virtual.

Señalando  (Dussel y Quevedo, 2010)  las nuevas tecnologías tienen lógicas y modos de configurar el conocimiento muy diferentes a los de la escuela. Las primeras funcionan en base a la personalización, la seducción y el involucramiento personal y emocional, y suelen ser muy veloces y con una interacción inmediata. La escuela, en cambio, es una institución basada en el conocimiento disciplinar, más estructurada, menos exploratoria, y con tiempos y espacios determinados de antemano, más lentos y menos porosos. Por lo cual se hace necesario  un proceso de negociación y de reacomodamiento de la institución escolar que no será automático ni inmediato, y que no debería ser leído solo como resistencia al cambio.

Dentro de los nuevos escenarios de aprendizaje en la sociedad actual el desarrollo de la internet ha sido clave, es  esta innovación de las comunicaciones y su expansión la que ha permitido un intercambio de toda clase de conocimientos e informaciones,  todas de acceso libre y gratuito. Ha significado en la educación un constante cambio, crecimiento y novedad, dado que poco a poco se está significativamente difundiendo el conocimiento hasta haber alcanzado la notoriedad de hoy en día, como lo es por ejemplo el e-learning o educación a distancia virtualizada a través de los nuevos canales electrónicos.

Un espacio virtual donde el autor recopila y trasmite información a los individuos, compartiendo temas de interés común, renovando constantemente los materiales de clase y actualizándose constantemente con los contenidos de la red.

A la hora de educarse, comunicarse o expresarse, la internet abre muchas puertas, este es uno de los métodos (e-learning) más utilizados hoy en día, para poder llevar a cabo estas acciones de aprendizaje, los sitios web de hoy en día te permiten hacer todo en un mismo lugar y es esta nueva generación de educadores digitales, docentes que ofrecen una nueva dinámica participativa, para todo tipo de alumno, quienes se encargan de subir información, compartir imágenes, videos, textos y todo tipo de conocimientos de forma continua donde todos tienen la posibilidad de cometer errores y aprender de ellos, debatir conflictos y solucionarlos entre ellos.

Estos nuevos docentes no solo mantienen contacto continuo con sus alumnos sino también establecen relaciones con otras comunidades de aprendizaje online lo que se pretende crear en esta nueva generación es una red de redes donde el compartir aprendizaje, ideas y opiniones pueda generar nuevos maestros del conocimiento, que también quieran influir en nuevos temas, que aporten a esta red, haciendo comenzar así, nuevamente un nuevo ciclo en esta marea digital.

Hoy se aprende en y desde la escuela, pero también desde las pantallas, a través de los recursos multimediales, los alumnos hoy tienen la posibilidad de realizar intercambios culturales al mismo tiempo con estudiantes que estén al otro lado del mundo, recorrer ciudades y países desde sus netbooks con el uso de aplicaciones geográficas e incluso programar y producir sus propios juegos en línea.

Desafíos para maestros en una era digital

“La escuela no es la misma”,  “enseñar ahora es más difícil que antes”, “los niños antes se comportaban mejor”, son solo algunas de las muchas frases que se escuchan en las conversaciones casi catárticas de las salas de maestros de las escuelas en la actualidad, si bien brindan información de una realidad cotidiana que atraviesan los maestros y maestras, también dan cuenta de características  sumamente importantes en el momento de entender el fenómeno educativo presente, en una era donde se habla de la sociedad del conocimiento y de la información y en donde las tecnologías avanzan a pasos agigantados haciendo cada vez más grande el abismo existente entre quienes nacieron, crecieron y se formaron en la expansión de la era digital, denominados por Prensky (2001) como Nativos digitales, sujetos que desde temprana edad convivieron con las nuevas tecnologías y aquellos que por el contrario conocieron del mundo sin ellas llamados por Prensky como inmigrantes digitales, grupo en el que se encuentra una gran parte de maestros y maestras,

Es actualmente en esta era digital que la educación debe ser intervenida por las herramientas TIC que si bien colaboran y participan en una mejor enseñanza dependen del maestro en su conocimiento y experiencia la potencialidad que estas puedan adquirir, si bien es cierto que este sistema de redes tecnológicas consume y mitiga el conocimiento un uso alterno, basado en teorías y prácticas con estudiantes permitiría en gran parte la diversificación de nuevas ideas y pensamientos creativos en los estudiantes, no es lo mismo considerar que esta marea digital (videojuegos, noticias, e-books) sea una mala influencia para nuestros jóvenes, depende del maestro intervenir estos canales de manera que puedan moderar la información y desaturar sus conflictos de ideas internos sobre lo que esté bien o lo que este mal.

Mientras los nativos digitales son multitarea, aman la velocidad y eligen un universo grafico por encima del textual los inmigrantes digitales tienen problemas para usar varios recursos a la vez y poder sacarles al máximo su provecho.

Marc Prensky,  plantea que una forma pedagógica en la cual tanto nativos como inmigrantes digitales puedan mejorar los procesos de aprendizaje, es donde los primeros sean expertos en la búsqueda y presentación de contenidos usando la tecnología, mientras que los maestros puedan orientar las búsquedas proporcionando preguntas y contextos, para luego generar espacios de debate, reflexión, critica y retroalimentación.

La tecnología y la innovación digital además de atravesar el contexto escolar implica la forma  como un estudiante asimila las transformaciones de la sociedad y  la forma en que un maestro asimila tales transformaciones y se adapta. Para Castells (1999), existe una integración entre la mente y las máquinas, alteración que afecta la forma en la que se nace, se vive, aprende, trabaja, es decir, afecta todas las áreas y dimensiones de nuestra vida. Las transformaciones constantes a las que los humanos tenemos que adaptarnos  están propiciando cambios en la forma en la que se procesa el conocimiento. Esto hace posible mayor interacción y producción de conocimiento.

Schlemmer establece que de acuerdo a la Unesco, los programas de formación docente no responden del todo frente ante la necesidad de los profesores. Por un lado la insistencia en que adquieran competencias para desenvolverse en un mundo digital y por otro el hecho de no fortalecer espacios de formación eficaces  para maestros, lo que conlleva a un conflicto donde el docente quien a su vez posee una función social importante deba situarse como mediador de una generación que lo sobrepasa en cuestiones tecnológicas.

Teniendo en cuenta estas dificultades, uno de los principales desafíos del profesor actual es el reto de educar en una “sociedad en red” (Schlemmer) y ser partícipe de un proceso de educación con “nativos digitales”, en términos de Prenski (2001).

Pero para que esto pueda darse en necesario pensar en la formación docente, inicial y continua. Plantear  espacios donde los maestros puedan apropiarse de la tecnología y donde puedan comprenderla como posibilidad de innovación, como oportunidad y no como amenaza.

No se puede pensar solo en la emancipación digital de los estudiantes, sin pensar en los profesores, y no solo desde “capacitaciones instantáneas” o “procesos formativos express”, es necesario pensar en las historias de vida de los maestros, su trayecto formativo y profesional, sus propias subjetividades. Permitir que la necesidad de aprender también nazca en los maestros y en la forma en que configuran su mundo.

Las Tecnologías digitales: Oportunidades en Educación.

Las perspectivas instrumentales plantean el problema del no uso de las TICs por la desactualización de los maestros, concibiendo la capacitación como la herramienta que transformara las prácticas en la vida escolar. En contraposición a este enfoque surge algo más complejo en torno a cómo se configura al maestro como sujeto y su rol en el proceso formativo, así como las variables tan particulares de cada uno, y en donde proponer una relación directa con la simple actualización docente y el cambio puede ser problemático, pues no asegura que sea la solución.

Schlemmer, plantea una perspectiva emancipadora digital a partir del ejercicio autónomo del docente, que haciendo aprende y esto posibilita que se potencie su propia práctica, resignificando la problemática planteada; ya que el docente se convierte en sujeto activo de su propio aprendizaje, atribuyendo significado a nuevas formas de aprender, por iniciativa propia.

La invitación entonces es el atreverse a probar nuevas formas y estrategias de trabajo, donde el maestro se empodere de su propio aprendizaje, encontrando además cuál es su rol como mediador en la educación digital, como plantea Castells (1999),  “Una vez que toda la información está en la red, una vez que el conocimiento está en la red, el conocimiento codificado, pero no el conocimiento que se necesita para lo que se quiere hacer, de lo que se trata es de saber dónde está la información, cómo buscarla, cómo procesarla, cómo transformarla en conocimiento específico para lo que se quiere hacer. Esa capacidad de aprender a aprender, esa capacidad de saber qué hacer con lo que se aprende, esa capacidad es socialmente desigual y está ligada al origen social, al origen familiar, al nivel cultural, al nivel de educación. Es ahí donde está, empíricamente hablando, la divisoria digital en estos momentos.”

Las oportunidades son entonces infinitas cuando el maestro en quien media pedagógicamente a partir de una clara comprensión de las potencialidades existentes en las diferentes tecnologías digitales, experimentando nuevos modos de intervención que favorezcan no sólo sus procesos de aprendizaje, sino el de sus alumnos. Tal como plantea Sancho Gil  (2007) la clave de la enseñanza y el aprendizaje no es transmitir lo que uno sabe sino posibilitar que el otro aprenda. Poner desafíos para que nuestros estudiantes busquen la forma de resolverlos, trabajar de forma colaborativa, creativa y solidaria.

Eliane Schlemmer (2006), considera que hay al menos dos maneras  diferentes de posicionarse como docente y su relación entre las TICs y el aula, la primera que hace referencia al simple uso de las tecnologías como herramientas que se usan de vez en cuando en las aulas de clase y la segunda que parte de la mediación es espacios de convivencia y en donde se habitan e integran espacios físicos y virtuales, repensando las practicas que allí se desarrollan.

Algunos autores como Tiscar Lara, además  sostienen que para un desarrollo efectivo de la Sociedad de la Información y del Conocimiento (SIC), la educación debe asumir el reto de la alfabetización digital de los ciudadanos para que puedan hacer un uso libre y responsable de los recursos en Internet.

Hoy tenemos la posibilidad y la oportunidad como maestros de formar  entonces a nuestros estudiantes como ciudadanos del mundo,  que se mueven entre un mundo físico y virtual y en donde las fronteras son aquellas hasta nos lleve la imaginación.

Maestros y Maestras ese futuro que nos prometían, ya llego hace rato, hoy no se trata de otra cosa diferente a romper esquemas, sorprenderse, jugar, explorar, ser curioso y atreverse a entrar en la era digital.

Bibliografía

BATTRO, Antonio M., 1997 La Educación Digital Una Nueva Era Del Conocimiento. Disponible en:http://www.igluppiweb.com.ar/home/teoria/ed.pdf

Castells, M  (1999) Internet  y la Sociedad Red

DUSSEL, Inés; CARUSSO, Marcelo; 2003. “La invención del aula. Una genealogía de las formas de enseñar”, (Introducción; Cap. 1; Cap. 2). Ed. Santillana, Buenos Aires.

Sancho Gil, Juana (2007), Del aprendizaje para la reproducción al aprendizaje para la comprensión. Recuperado en http://www.edutic.ua.es/wpcontent/uploads/2012/06/La-practica-educativa_395_409-CAP34.pdf

SANZ-VALERO, Javier; CASTIEL, Luis David; WANDEN-BERGHE, Carmina. Las aventuras de Alicia en el maravilloso mundo del conocimiento: el camino hacia la actual alfabetización. Historia, Ciencias, Saúde – Manguinhos, Rio de Janeiro, v.17, n.1, jan-mar. 2010, p.153-164.  Disponible en: http://www.scielo.br/pdf/hcsm/v17n1/10.pdf

SCHLEMMER, E. O Trabalho do Professor e as Novas Tecnologías. Revista Textual, Porto Alegre, v. 1, n. 8, p. 33-42, 2006. Disponível em http://www.sinpro-rs.org.br/textual/set06/artigo_tecnologia.pdf

Schlemmer, E. Políticas e práticas na formação de professores a distância: por uma emancipação digital cidadã. Programa de Pós-Graduação em Educação – UNISINOS

TISCAR Lara, “Blogs para educar. Usos de los blogs en una pedagogía constructivista”, TELOS Cuadernos de Comunicación e Innovación. Disponible enhttp://sociedadinformacion.fundacion.telefonica.com/telos/articulocuaderno.asp@idarticulo=2&rev=65.htm

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